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Entrada en calor

Entender la entrada en calor es el primer paso muy importante para que un jugador esté preparado para el Rugby. Los objetivos de la entrada en calor consisten en preparar a los jugadores para que actúen eficientemente y reduzcan el riesgo de lesiones.

La entrada en calor debería durar entre 10 y 20 minutos, dependiendo de la actividad que sigue. Debe ser lo suficientemente variada para poder adaptarse y satisfacer los requerimientos de un partido competitivo o una sesión de entrenamiento. La entrada en calor debe comenzar a baja intensidad e ir incrementándose gradualmente mediante una serie de movimientos de un nivel general y simple hasta un nivel de intensidad mayor y más específico. Esto permitirá que los jugadores preparen sus músculos y articulaciones para moverlos a la velocidad adecuada y con el rango de movilidad requerido para la sesión o el partido que tienen a continuación.

Los beneficios clave de la entrada en calor son:

  • elevar la temperatura del cuerpo para que los músculos se tornen más elásticos y los movimientos sean más eficientes
  • estimular el corazón y los pulmones para que aumente el ritmo cardíaco y de respiración
  • activar los grupos de músculos relevantes
  • mejorar el tiempo de reacción estimulando el sistema nervioso
  • mejorar la coordinación
  • permitir que los jugadores se preparen mentalmente.

La entrada en calor tiene tres fases distintas:

1. Movilidad general

Comience la entrada en calor con un trote liviano / actividades recreativas para que el corazón bombee y la sangre fluya, pasando luego a algunos movimientos básicos para aflojar los músculos y aumentar la movilidad de las articulaciones. Los estiramientos estáticos pueden ser contraproducentes porque pueden disminuir la generación de potencia y relajar al jugador en vez de mejorar la agilidad física y agudizar la percepción mental.

Los que siguen son algunos ejemplos de ejercicios que se pueden realizar durante la sección de movilidad general. Las repeticiones y tiempos de los ejercicios variarán dependiendo de la experiencia de los jugadores y el contenido de la sesión o partido posterior.


Sentadillas

Haga sentadillas lo más bajo posible manteniendo al mismo tiempo la espalda derecha. Haga sentadillas con un ritmo lento y controlado. Mire derecho hacia adelante. Mantenga sus talones en el suelo durante todo el ejercicio. Una variación para este ejercicio puede ser sostener una pelota sobre la cabeza.



Estocadas con giro

De un paso hacia adelante y doble la rodilla de atrás. Mantenga la espalda derecha y perpendicular al suelo. No deje que la rodilla esté más adelante que la punta del pie. Gire a la izquierda y a la derecha de un modo controlado. De un paso hacia adelante con la pierna de atrás para que quede a la altura de la pierna de adelante. Repita el movimiento empezando con la otra pierna.




Estocadas laterales de pie

De un paso a la izquierda, doblando su rodilla izquierda y manteniendo su otra pierna derecha. Vuelva a la posición erguido y haga el movimiento para el otro lado. Mantenga siempre su espalda derecha.




Palmadas en la espalda

Empiece con los brazos totalmente extendidos atrás. Haga girar los brazos hacia adelante cruzándolos para completar la palmada en la espalda. Vuelva a la posición de inicio y repita, alternando el brazo de arriba cada vez.